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domingo, 10 de enero de 2021

Honrar a los caídos y afilar espadas

La cañonera Thunderhawk volaba por los valles ágilmente a pesar de la tormenta que se abatía sobre aquellas montañas. Truenos y relámpagos acompañaban su vuelo mientras viraba en los recodos rocosos del relieve, ahogando el ruido de sus motores. En su interior la comitiva de marines espaciales se mantenía silenciosa.


No era posible llegar al "Salón de las Tormentas", la fortaleza-monasterio de los Lobos de la Tormenta, con una aproximación directa. La fortaleza tenía instalado un disruptor meteorológico, una nueva y desconocida tecnología desarrollada por el Adeptus Mechanicus que podía controlar la formación y disipación de tormentas y temporales. Debido a ello las aeronaves que quisieran llegar al "Salón de las Tormentas" debían remontar los valles y barrancos por el sur de la cordillera, los cuales estaban fuertemente vigilados y protegidos por sistemas de defensa automatizados y guarniciones de centinelas.

 

Tras virar el ultimo recodo, apareció frente a la Thunderhawk "El Salón de las Tormentas". Era una imponente construcción de piedra granítica que emergía de la montaña. El perímetro estaba protegido por una enorme muralla erizada de torres de armamento y puestos de tiro. En el interior se levantaba nueve gigantescas torres de piedra gris que conectaban mediante impresionantes puentes y pasarelas con otra torre central, mucho más grande que cualquiera de las otras. Las nueve torres exteriores presentaban los emblemas gravados en roca de cada una de las hermandades que formaban el capítulo, mientras que en la torre central se podía ver un gigantesco lobo rampante flanqueado por relámpagos construido en sus muros exteriores. Esa era la torre capitular, el hogar del “Lobo Negro”, el Señor del Capítulo Camalo Beles, y de la "Hermandad del Lobo”, la Primera Hermandad del capítulo.


La aeronave realizó la aproximación final y aterrizó en la plataforma de atraque de la torre que correspondía a la Segunda Hermandad, la "Hermandad del Ciervo". La compuerta se abrió y la comitiva descendió de la cañonera. Una guardia de honor compuesta por diez Lobos de la Tormenta les esperaba junto a dos oficiales de la hermandad, el Teniente Jadar Arkilo y el Sacerdote Cuervo*(1) Kalaitos Tarbantu.


El Capitán Eburo Garokan caminaba apoyándose en su arma de energía, una de las "Lanzas de Trueno" del capitulo, y junto a el iba el Sacerdote de la Hermandad*(2) Olindico Thurro. Las heridas sufridas en el Sistema Tardis habían dejado graves secuelas en el capitán, como atestiguaba su leve aunque visible cojera.


Tras ellos caminaba el Sargento Vecco con cinco astartes de su escuadra vestidos con armaduras Mk X Gravis. Escoltaban al Capitán Eburo, pero también abrían otra comitiva muy diferente. Ocho grandes féretros sostenidos por sistemas graviticos se deslizaban por la plataforma de aterrizaje empujados por servidores del capitulo.


El Eburo Garokan y Olindico Thurro llegaron a donde se encontraban los otros dos oficiales de la Hermandad. Con gesto serio y adusto el Teniente Arkilo y el Sacerdote Cuervo Tarbantu saludaron a su comandante.


-Saludos capitán.- Dijo el Teniente.- Siempre es una alegría verle, aunque las circunstancias no sean las mejores.


-Capitán.- Saludó Kalaitos con una inclinación de cabeza.- la hermandad se alegra de vuestro regreso a salvo, y esta ansiosa por unirse a vosotros para acabar con nuestros enemigos.


-No seamos necios y veamos la realidad.- Contesto bruscamente el capitán.- La campaña en Tardis a sido casi desastrosa. Hemos sufrido derrotas y eso no podemos esconderlo. Ahora es momento de curar nuestras heridas, despedir a nuestros hermanos caídos, y entrenar para poder derrotar a nuestros enemigos en cuanto tengamos la oportunidad.


-El Señor del Capitulo Camalo Beles sabía que esta campaña podía ser difícil debido a la miríada de enemigos que podíamos encontrar en aquel sistema.- Dijo Olindico Thurro.- Hemos acudido a la batalla ciegos y confiados, cometiendo el peor error de un guerrero. Por suerte no ha sido un desastre y hemos podido regresar a Iberika con las lecciones aprendidas, aunque hemos tenido que pagar un alto precio.


El Sacerdote de la Hermandad se giró y señalo con un gesto los féretros de los marines espaciales muertos durante la campaña.


-Ahora es momento de honrar a nuestros caídos.- Dijo Eburo Garokan.


-La escuadra de honor se encargara de llevar sus cuerpos a las montañas para que sean devorados por las aves carroñeras como es la tradición.- Dijo Jadar .- Personalmente me encargare de preparar las pilas funerarias para quemar sus restos. Cuando la ceremonia este lista le avisaré, capitán.


-El "Lobo Negro"*(3) quiere estar presente en la cremación, mi señor.- Informo el Sacerdote del Cuervo Kalaitos.- Dijo que después de la ceremonia se reunirá personalmente con usted para tratar los detalles de la campaña y ponerle al día al respecto de las nuevas misiones para la Segunda Hermandad.


-Bien.- Contesto el Capitán Garokan.- Despidamos a nuestros guerreros caídos y después afilemos nuestras espadas. Esto no ha hecho mas que empezar.





*(1) Sacerdote Cuervo: Titulo usado por el capitulo de los Lobos de la Tormenta para referirse a los Bibliotecarios.

*(2) Sacerdote de la Hermandad: Titulo usado por el capitulo de los Lobos de la Tormenta para referirse a los Capellanes.

*(3) Lobo Negro: Sobrenombre por el que se conoce a Camalo Beles, Señor del Capitulo de los Lobos de la Tormenta.



Bueno, pues hasta aquí la Campaña Cruzada de los Mundos Tardis (por ahora). La verdad que el Sistema Cruzada es divertido, sobre todo cuando empieza ha haber consecuencias de batallas y aumenta la experiencia, pero hay algunos puntos que no me convencen.

En la parte positiva diría que para los que nos gusta el Rol y el trasfondo es genial tener una herramienta así para desarrollar historias y darle una personalidad a tu ejercito.

Las misiones tipo "Patrulla" pueden convertirse en una locura. Desplegando tan pocas unidades puede descontrolarse la batalla en un momento, y la misión de "Desembarco de suministros" se puede convertir en un cara o cruz muy interesante, por ejemplo.

En la parte menos positiva diría que el sistema de Puntos de Poder no me termina de convencer. Hay unidades que pueden contar con equipo adicional que puede desequilibrar una batalla pequeña como las de "Patrulla" (como un par de barquillas de cañón de plasma para un Leman Russ). Se que Cruzada no esta pensado para que sea el mas equilibrado de los modos de juego, pero creo que se podría compensar ese equipo con coste adicional que no se ve representado por los Puntos de Poder de alguna manera. La idea de los chicos de La Voz de Horus de añadir 1 Punto de Cruzada a tu ejercito por cada 20 o 25 puntos extra en una unidad no me parece mala idea. Tal vez lo proponga en un futura a mi grupo de juego.

Me quedo con las ganas de jugar las partidas de Incursión y Fuerza de Choque, pero espero poder hacerlo en un futuro.

En cuanto a mi manejo con el ejercito cometí muchos errores de novato, olvidándome de reglas y estratagemas clave, y confiándome en muchos aspectos. También el no tener pulido el estilo de juego con Sucesores de Cicatrices Blancas también se notó.

Pero bueno, la verdad es que fueron mis primeras partidas de 9ª edición y en muchas me lo pase francamente bien y aprendí. Ahora comenzaremos a tocar poco a poco el equilibrado, que quien sabe a donde nos llevara.


lunes, 2 de noviembre de 2020

El Lobo Herido

 El hangar de transporte del "Basatia" era un hervidero de actividad frenética. Para un observador poco informado podría parecer que el pánico se había apoderado del lugar, y podría ser así si uno se fijaba en los servidores y capataces humanos de la nave, pero la presencia de los astartes de seria expresión hacia que ese pánico quedara contenido, evitando el caos.

El sentimiento general era de preocupación y seriedad. Las Thunderhawk habían aterrizado con los heridos y supervivientes del combate en Obsceru II. Las bajas habían sido altas, incluyendo al propio capitán Eburo Garokan.

La patrulla de combate había descendido al mundo colmena de Obsceru II para reconocer aquel lugar he intentar establecer un puesto avanzado allí. Pero el ataque repentino de un gigantesco contructo mecánico dio al traste con la misión. El enemigo concordaba con las características de una Caballero de Imperial, y sus marcas y colores indicaban pertenencia al Mechanicus o a alguna de sus ramas.



El Caballero de origen desconocido ataca
a los Lobos de la Tormenta la ciudad colmena
de Obscura II


El intento de establecer comunicaciones no sirvió para nada, y aquel gigante ataco a Eburo Garokan y a su escolta, acabando con muchos buenos marines y dejando muy mal herido al capitán.


                                                                            *    *    *

Un silencio sepulcral inundaba la antesala del Apothecarion del "Basatia". Allí esperaban el Capellán Olindico Thurro y el Teniente Caturon Bagarok, y ambos tenían gestos de preocupación en sus rostros. 

Aquella campaña no estaba yendo bien. A la primera derrota contra la expedición de Colonos de Moon´eghros en Kurda Parsis había seguido una victoria contra las fuerzas del Adeptus Custodes en Alcanar Prime tras una amargo enfrentamiento, pero les había permitido establecer una base de operaciones fuerte en aquel planeta. 

Enfrentamiento en Alcanar Primer entre las fuerzas 
del Adeptus Custodes y las de la 2ª Compañia de los 
Lobos de la Tormenta.


La campaña había seguido su curso intentado establecer puestos avanzados en Mandralla y Obsceru II, pero el resultado había sido catastrófico. En Mandralla fueron atacados por fuerzas blindadas astartes desconocidas, aunque algunas criptocapturas de las armaduras de combate mostraban emblemas inquisitoriales en algunas fuerzas enemigas. Y ahora la derrota en Obsceru II dejaba a la fuerza de combate de la 2ª Compañía de los Lobos de la Tormenta en una situación delicada.

Para mas desgracia, las heridas sufridas por el Capitán Garokan eran muy graves, y el apotecario no tenia muchas esperanzas de que el resultado fuera bueno.

De pronto las puertas del Aphotecarion se abrieron y salió Cadrolon Uxentio. La túnica blanca de apothecario con los emblemas de los Lobos de la Tormenta y de la 2ª Compañía estaba cubierta de salpicaduras de sangre en el pecho y brazos, y la expresión del rostro de Cadrolon era de cansancio y gravedad a la par.

El apothecario tomo aire y si dirigió al capellán y al teniente.

-La cirugía a sido larga y difícil.- Dijo.- Ha perdido el ojo derecho y tenido que reconstruir esa zona del rostro con una placa de plastiacero, pero he logrado salvar su capacidad cerebral y neuronal prácticamente intacta. 

El Capellán Olindico y el Teniente Caturon respiraron aliviados, pues su capitán viviría.

-Pero no va a ser una recuperación fácil.-Prosiguió Cadrolon.- Las heridas anteriores han empeorado y necesita de cuidados intensivos durante un tiempo. 

Olindico asintió al oír estas palabras y se dirijo a Caturon.

-Tal como marca el Codex Astartes, ante la ausencia del capitán de la compañía será el teniente designado el que se haga cargo de la misma.- Dijo el capellán.- Teniente Caturon Bagarok, la fuerza de combate de la 2ª Compañía de los Lobos de la Tormenta esta bajo su mando.

Caturon Bagarok inspiro hondo y su rostro se torno en una mascara de solemnidad.

-Acepto esta responsabilidad con orgullo y honor, y espero cumplirla tal y como manda el Codex Astartes y los Preceptos del Capitulo.- Dijo el Teniente.- Pero jamás podre alcanzar el éxito sin vuestra ayuda, capellán. Por eso os solicito que seáis mi consejero y apoyo durante estos tiempos oscuros para los Lobos de la Tormenta.

-Así será Caturon. Yo seré vuestro consejo y vuestro apoyo durante el tiempo que sea necesario.- Contesto Olindico.

-Gracias Capellan. Como el lobo herido debemos ahora buscar refugio seguro y sanar nuestras heridas. Hacernos fuertes y esperar el momento adecuado para volver a atacar y acabar con todos los enemigos y traidores que pueblan este sistema.- Dijo Caturon.- Apothecario Cadrolon, cuide de nuestros heridos y asegúrese de que su recuperación es total y satisfactoria, y mas en el caso de nuestro capitán. 

-Así lo hare Teniente.- Contesto Cadrolon.

-Y ahora Olindico, vayamos al Relicarium Tactico. Reúna a todos los jefes de escuadra de la compañía y a los oficiales del "Basatia".- Prosiguió.- Pondremos rumbo a Alcanar Prime y estableceremos un nuevo plan estratégico.

Teniente Caturon Bagarok, mando accidental
de l a 2ª Compañia.


lunes, 5 de octubre de 2020

Enfrentamiento en Kurda Parsis

Las unidades de los Lobos de la Tormenta avanzaron sigilosamente hasta tomar posiciones entre las ruinas medio enterradas de aquel desierto de piedras rojizas.


El capitán Garokan tomo posiciones junto a la escuadra Hellblaster del sargento Umarbeles. Era el primer enfrentamiento en aquellos mundos abandonados del sistema Tardis, y el capitán quería evaluar de primera mano a los enemigos que allí había. 


El agrietado suelo comenzó a temblar y en los auspex de los astartes aparecieron varios contactos. En el horizonte una columna de polvo advirtió la aparición de una fuerza blindada con apoyo de infantería. Parecía que controlar aquel cruce de vías no iba a ser tarea fácil.





Los intercessores del sargento Leukon avanzaron a cubierto de las ruinas para aproximarse al primer objetivo, un cruce entre dos edificios. Un transporte blindado Chimera apareció en su línea de tiro, y la escuadra disparó sus rifles bolter automáticos, pero el blindaje aguantó. Solo una granada perforante disparada por el Hermano Artoris logro causar daños al blindado.


La escuadra Hellblaster Umarbeles busco los objetivos blindados del enemigo, pero no pudo concentrar el fuego sobre el tanque de batalla Leman Russ, pues se encontraba oculto de la línea de visión de varios miembros de la escuadra, que tomaron como objetivo el Chimera. Los impactos de plasma sobrecargado alcanzaron a sus objetivos, pero no lograron causarles suficiente daño como para destruirlos.


El contrataque del enemigo no se hizo esperar. El Chimera avanzo hacia el flanco y entablo combate contra la escuadra de Outriders del Sargento Otokeiltir, primero intentando abrasarlos con sus lanzallamas pesados, y luego envistiendo a las motos. Este salvaje enfrentamiento se saldó con la baja de uno de los miembros de la escuadra de reconocimiento.


Mientras tanto, en el otro flanco, el Leman Russ hizo objetivo de sus disparos a la escuadra Umarbeles, que tras aquella lluvia de fuego inmisericorde quedo fuera de combate, con todos sus miembros heridos gravemente.





La escuadra Leukon alcanzo a la carrera la intersección objetivo mientras disparaba sus armas automáticas contra la escuadra de infantería de apoyo del tanque de batalla. Pero nada más llegar a la misma y mientras cambiaban los cargadores de sus armas, tres gigantescas y grotescas criaturas armadas con enormes mazas y escudos metálicos aparecieron tras la esquina de uno de los edificios del cruce, lanzándose a la carga contra los astartes. Los marines se apresuraron a recargar sus armas y lanzaron una improvisada lluvia de fuego bolter y de granadas sobre los atacantes, pero no lograron frenar su carga y el choque fue brutal. En los primeros momentos del combate los Hermanos Turigas y Mandolio fueron lanzados por los aires por la fuerza sobrehumana de aquellos engendros gigantescos.





La escuadra Otokeiltir logro romper el contacto con el blindado enemigo, y acelerando sus motocicletas lanzaron una lluvia bolter contra el escuadra de infantería de apoyo enemiga, que fue reducida a un único superviviente.


Mientras el combate se recrudecía en el centro del campo de batalla, el Capitán Eburo Garokan evaluaba la situación y adaptaba la estrategia a tan sorpresivo encuentro.


Poniendo en práctica las tácticas del capítulo, la escuadra intercesor del sargento Leukon retrocedió, separándose de los terribles Ogretes, para después volver para cargar contra ellos acompañados por la escuadra Outrider de Otokeiltir. El choque fue brutal, y uno de aquellos ogros fue muerto por las espadas sierras de los motociclistas y otro herido varias veces. Pero los engendros no se quedaron quietos y contra cargaron, frenando en seco a Leukon y sus astartes, dejándolos fuera de combate con sus terribles mazas.





El enfrentamiento por aquella intersección había empeñado a demasiadas unidades, y tras la pérdida de la unidad que debía dar fuego de apoyo, el capitán Eburo decidió replegar a sus tropas, pero los blindados enemigos estaban empezando a rodear su posición y podrían cortarles la retirada, y eso no podía tolerarse. Activó su puño de combate y se lanzó a la carga contra el tanque de batalla Leman Russ. Lo rodeo y comenzó a golpearle en la zona del motor hasta que comenzó a expulsar humo negro y pequeñas llamas salían de su blindaje. Ante tal castigo el comandante de tanque dio la orden de retroceder alejándose del furibundo capitán.





Los Lobos de la Tormenta habían fracasado en su misión asegurar aquel lugar. Eburo Garokan observaba el campo de batalla desde lo alto de una rocosa colina mientras ayudaba a sus marines espaciales a llegar a la zona de extracción, y juro que haría pagar cara esa deshonra a aquellos traidores.





Bueno, primera batalla en Cruzada y primera derrota, así que toca hacer examen.

Primero, no esperaba que mi contrincante sacara esa lista tan dura, con los Ogretes embarcados y un Tank Commander (esto último si me lo olía).

No aproveche adecuadamente las habilidades de Capitulo de los Cicatrices Blancas y me quede muy estático con los Hellblasters, así como con el capitán, que equipado con la Gravis, debería haberlo lanzado hacia adelante.

A pesar de que el primer turno de los Outriders fue malísimo, luego demostraron que tienen gran movilidad y una pegada interesante con la carga (aunque solo sea por saturación de ataques).

El sargento de los Intercessores debería ir con Martillo Trueno, ya que no afecta a los PL de la unidad. Tal vez  hubiera sido otra cosa contra los Ogretes.

La verdad que en general no he aprovechado bien el estilo de juego de movilidad y asalto de los Cicatrices Blancas, así que tengo que aprender más y estudiarme mejor las estratagemas y las listas.

Mención especial a los dados (siempre están ahí, jeje) donde a mi contrincante le salió todo, y a mi nada (los siete “1s”, por lo menos, seguidos en el combate contra los Ogretes se notaron)

Eburo Garokan y su 2º Compañía ya tienen un agravio que saldar contra esos colonos libres de Moon´eghros. 

domingo, 20 de septiembre de 2020

Eburo Garokan, Capitán de la 2º Compañía de los Lobos de la Tormenta


Eburo Garokan es el capitán de la 2º Compañía del Capitulo de los Lobos de la Tormenta, conocida como la Hermandad del Ciervo. Templado en el mando, fiero en el combate y austero en sus costumbres, Eburo encarna los ideales del capitulo como ningún marine espacial de los Lobos de la Tormenta.





Eburo Garokan es además el Señor de las Tradiciones de los Lobos de la Tormenta, y conoce mejor que nadie las enseñanzas que guían a todos los guerreros del capitulo, sabiéndolas explotar para sacar lo mejor de los marines espaciales bajo su mando.


Garokan fue uno de los primeros miembros del capitulo desde su fundación durante la Cruzada Indomitus. Forjado en los laboratorios biológicos de Belisarius Cawl, su origen humano es incierto, pues nunca ha hablado de los tiempos anteriores a la Cruzada. Desde que los Lobos de la Tormenta fueron fundados y se establecieron en Iberika, Eburo adopto el planeta como suyo y viajo a lo largo del mismo recabando toda la información y folclore de las gentes de Iberika. Cuando regresó a la fortaleza capitular del Salón de las Tormentas creó una nueva tradición y mística para el capitulo inspirada tanto en las tradiciones de los Cicatrices Blancas (su capitulo antecesor) como en las de los pobladores de Iberika.


Al mando de la 2º Compañía Eburo Garokan combatió en la batalla por Iberika y en la liberación del Sistema Sertoria. Comandó la fuerza de combate "Corna Cervi" que luchó junto a los Cicatrices Blancas en el Guantelete Nachtmund. Las ultimas acciones de Eburo y su compañía fueron en apoyo del 36º Regimiento de Dragones de Sertoria durante la campaña de diezmos de Moon´eghros, tras la cual recibió ordenes de poner rumbo inmediatamente hacia el Sistema Tardis para tomar dicho sistema junto con otras fuerzas astartes, aunque se dice que Eburo y sus Lobos de la Tormenta tienen unas ordenes secretas que deben ejecutar, y nadie debe impedirlo.


Eburo Garokan marcha al combate vestido con una armadura Gravis MkX sobre la que luce los cuernos de bronce y la cresta de crin blanca, atributos de su empleo como capitán de los Lobos de la Tormenta. Sobre su espalda cae una capa de ricos tejidos de color negro, símbolo de la fuerza y el coraje que debe tener todo capitán del capitulo. 




Como armamento el capitán de la Hermandad del Ciervo empuña una lanza de energía artesanal con una empuñadura decorada con cuero bermellón, llamada  "Lanza del Relámpago". Existen once armas como esta en todo el capitulo, una para el Señor del Capitulo, y las otras diez restantes para los capitanes jefe de compañía. Aunque se trate de armas ceremoniales son totalmente funcionales y letales en las manos expertas de un capitán de los Lobos de la Tormenta.  Algunos capitanes  prefieren llevar otras armas al combate, pero Eburo Garokan, como Señor de las Tradiciones, la empuña con orgullo en la batalla, acabando con los enemigos del Emperador en combate.


lunes, 17 de agosto de 2020

La Cruzada de los Mundos Tardis


¡Hola a todos! La novena edición de Warhammer 40.000 ya esta aquí y ha traído una cosa muy jugosa y que a mi personalmente me atrae mucho, así como al grupete de colegas warhammeros que tengo. No es otra cosa que el Sistema Cruzada.

GW da un paso adelante en lo narrativo y ha diseñado un sistema para jugar partidas y que tu ejercito y sus unidades ganen experiencia, habilidades adicionales y cicatrices de batalla. La verdad es que a mi me gusta bastante, ya que da ayudas para conseguir una profundidad narrativa y trasfondistica, y "huir" un poco de los cauces competitivos, que parecía que toda experiencia wargamer se reducía a eso últimamente.

Así que con las ganas de pasarlo bien, escribir buenas historias y coger experiencia en las reglas de Novena, hemos decidido hacer una campaña de Sistema Cruzada. De este modo aquí tenéis la introducción a nuestra campaña: La Cruzada de los Mundos Tardis.


LA CRUZADA DE LOS MUNDOS TARDIS

El Sistema Tardis ha permanecido abandonando desde hace siglos. Situado en la frontera entre el Segmentum Ultima y el Segmentum Tempestus, las causas de su despoblación no están claras y la información en los registros imperiales es confusa. Lo que si se sabe gracias a los Comerciantes Independientes y a los exploradores del Mechanicus es que el sistema esconde recursos muy valiosos para el esfuerzo de guerra.



Una flota combinada de Adeptus Astartes ha sido enviada para asegurar el sistema y servir de avanzadilla mientras las fuerzas del Astra Militarum del sector se reúnen para desplegarse en el mismo. Pero esta flota ha zarpado con la discordia entre sus miembros, pues se dice que se concederan derechos feudales sobre los planetas del sistema, y que el capitulo de marines espaciales que los controle ganara poder e influencia en el sector, ademas de una gran cantidad de recursos que aumentaran el poder del mismo.



Los espías de los Poderes de la Ruina han interceptado la información descubierta por el Imperio, y varias bandas de guerra de las Legiones Traidoras han puesto rumbo hacia el sistema Tardis.  Controlar el sistema supondría una inyección de recursos a sus flotas, así como usarlo de base de operaciones para aterrorizar el Sector y continuar su Guerra Eterna.



La vecina colonia humana de Moon'egrhos conocía de la existencia del sistema abandonado y durante años han recolectado sus recursos para poder subsistir mediante pequeñas expediciones. Que los Adeptus Astartes o cualquier otro organismo central imperial se establezca en dicho sistema supondría el fin de la fuente de recursos para Moon'egrhos y la perdida de la independencia.



Naves doradas y negras surcan el espacio hacia Tardis. Portan la palabra y voluntad del Emperador con ellas. Desde la aparición de la Cicatrix Maledictun el Adeptus Custodes ha cruzado las doradas puertas del Palacio Imperial y surca la galaxia luchando contra los enemigos del Emperador y estableciendo el orden en sus sistemas. El Tarot Imperial ha profetizado que en Tardis hermano se volverá contra hermano de nuevo y los mas leales siervos del Emperador  serán seducidos por el Caos. Es misión crucial para los Custodes evitar a toda costa que dicha profecía se cumpla.



domingo, 12 de julio de 2020

Lobos de la Tormenta (Segunda Parte)

DOCTRINA DE COMBATE

Al igual que su Capitulo antecesor, los Cicatrices Blancas, los Lobos de la Tormenta siguen las enseñanzas Codex Astartes así como sus nuevas actualizaciones realizadas por el Primarca Guilliman tras su regreso. 

Este apego al Codex no es la estricta adhesión de los Ultramarines y sus sucesores, o el especial énfasis en las tácticas relámpago de los Cicatrices Blancas, si no que los Lobos de la Tormenta saben ser flexibles para poder adaptar sus tácticas y doctrinas dependiendo del enemigo y el momento de la batalla. 




Aun así, la herencia genética del Khan y la influencia cultural de las tribus de Iberika hace que el Capitulo favorezca las tácticas rápidas y violentas.

La tradición local de Iberika del combate singular esta muy arraigada en los Lobos de la Tormenta, que buscan a los oponentes mas fieros de las fuerzas enemigas para acabar con ellos en combate cuerpo a cuerpo, tomando trofeos de sus cuerpos para exhibirlos en las salas del Capitulo, incluso incorporándolos a su panoplia personal.

Falcatae, arma reglamentaria de combate cuerpo a cuerpo de 
los Lobos de la Tormenta.



CREENCIAS

Los Lobos de la Tormenta veneran al Emperador como el unificador supremo de la humanidad y como padre fundador. Consideran que Jaghatai Khan es el mas grande de todos los guerreros de la galaxia y se esfuerzan por asemejarse a el.

Consideran que el Emperador vela y protege a la humanidad, y que a través de los dones psíquicos pueden comprender los designios del padre del Imperio. Es por ello que los Bibliotecarios del Capitulo, conocidos como Sacerdotes Cuervo o Cuervos a secas, tiene gran peso en el mismo. Junto a los Sacerdotes de la Tormenta (nombre por el que se conoce a los Capellanes de los Lobos de la Tormenta) velan por la moral y las enseñanzas de los miembros del Capitulo.

Al igual que los Cicatrices Blancas, los Lobos de la Tormenta consideran que el espíritu de los caídos debe dejarse libre, y por ello los Dreadnought son escasos en el Capitulo. Aun así son conscientes de la utilidad de estos guerreros centenarios y mantienen un Dreadnought por Hermandad (diez en total) cumpliendo funciones de consejero y maestro para los Capitanes. En las criptas del Capitulo descansan otros tantos Dreadnoughts como relevo de los asigandos a cada Hermandad. Estos ancianos guerreros son despertados cada cien años para la festividad de la Ascensión del Emperador, donde se unen a los demás hermanos de batalla en el festín y cuentan historias de guerras antiguas.




El tratamiento que los Lobos de las Tormentas dan a los caídos es fiel reflejo de su visión cósmica de la muerte y las influencias culturales de Iberika. Los cuerpos de los caídos son llevados hasta Iberika, donde en la cima de la montaña donde se encuentra el Salón de las Tormentas (la fortaleza capitular) son expuestos para que las aves carroñeras devoren su carne. De esta manera los Lobos de la Tormenta creen que el espíritu del fallecido asciende y se hace uno con el Emperador. Tras ello los restos de los hermanos caídos son incinerados junto con sus armas para que puedan reunirse con el a la luz del Emperador.


RECLUTAMIENTO

Las tribus guerreras del planeta de Iberika son una excelente fuente de reclutamiento para los Lobos de la Tormenta. Sus continuas guerras y enfrentamientos hacen que todos y cada uno de sus habitantes sean unos guerreros experimentados, fuertes y decididos.

Los Sacerdotes de la Tormenta recorren todo el planeta observando el día a día de los iberikos. Presencian sus ritos guerreros, sus partidas de caza de animales salvajes y acuden a las batallas allí donde las haya. Observan a los candidatos y si cumplen las exigencias del Sacerdote de la Tormenta serán llevados hasta la fortaleza capitular, donde empezara el proceso para convertirse en marine espacial.




Que un miembro de la tribu se seleccionado para convertirse en uno de los "Guerreros del Gran Padre" es motivo de gran orgullo y sus nombres pasan a engrosar el panteón de espíritus protectores de la tribu.

Tras la llegada al Salón de las Tormentas estos reclutas comienzan un entrenamiento físico y psicológico con el objetivo de fortalecerlos para el proceso de implantación de los primeros organos.

La prueba final antes de someterse a la primera fase de implantación genética es la conocida como la Copa del Lobo. Tras un ritual hipnótico que busca ahondar en los recuerdos y miedos mas profundos del recluta, este bebe un cóctel de drogas de una gran copa. Al fondo de la misma se encuentra un talla de una cabeza humana siendo devorada por un lobo. Este estimulo visual sera el que active la hipnosis y sumirá al aspirante en un sueño donde pesadillas de todo tipo pondrán a prueba su fortaleza mental.

Si el aspirante logra pasar la prueba sera llevado hasta las cámaras de Apothecarion donde comenzara sus proceso de transformación genética.

Imagen del fondo de la Copa del Lobo.


domingo, 10 de mayo de 2020

Lobos de la Tormenta (Primera Parte)

"No os dejéis engañar por su colección de trofeos y sus practicas tribales. Estos guerreros no son simples bebedores de sangre que se lanzan a la batalla sin pensar. Saben como conducir al enemigo a la posición mas vulnerable mientras aguantan estoicamente la lluvia de proyectiles. Y cuando el enemigo esta donde quieren, empieza la cosecha de cabezas"


-Coronel Marco de Castro y Abarca, profesor de la Academia de Infantería de Sertoria, al respecto al Capitulo de lo Lobos de la Tormenta del Adeptus Astartes.

Heraldica del Capitulo de los
Lobos de la Tormenta,

Los Lobos de la Tormenta son un capítulo del adeptus astartes de la Fundación Ultima. Herederos de la semilla de Jaghatai Khan, son fieros guerreros tribales famosos por su gran amor por los trofeos, el combate y la veneración de la muerte heroica. 


HISTORIA

Como muchos de los capítulos creados en la Fundacion Ultima, en los tiempos de la Cicatrix Maledictum, los Lobos de la Tormenta se formaron durante el desarrollo de la Cruzada Indomitus liderada por el Primarca Robute Guilliman. 

Su fundación se dio cuando la cruzada llego a los limites del Sistema Sertoria, el cual estaba siendo atacado por fuerzas caóticas. Se dio la orden de crear una fuerza de combate de guerreros con la semilla genética del Khan para que encabezaran la liberación de sistema atacado. Esta fuerza contaba con tan solo seiscientos guerreros, escasos para la creación de un capitulo al uso, pero suficientes para llevar a cabo la campaña. 

Tras la liberación de Sertoria y ante la evaluación de las amenazas provenientes del vació que era el extinto Sector Orpheus con el que el sistema estelar sertoriano hacia frontera, el alto mando de la cruzada decidió otorgar al recién creado capitulo la misión de vigilar sus limites.

Tras asentarse en Iberika, los Lobos de la Tormenta junto con el personal genetista del adeptus mechanicum comenzaron el proceso de creación de nuevos miembros para completar el capitulo.


Mapa de Iberika, Mundo Captitular de los Lobos de la Tormenta.


La población tribal de Iberika era idónea como aspirantes, ya que la dura vida guerrera hacia que solo los mas válidos llegaran a la adolescencia. 


De hecho no solo se tomaron reclutas del planeta, si no que después de estudiar a los habitantes del mismo, el Señor del Capítulo Camalo Beles decidió adoptar su folclore y rasgos guerreros característicos. 


ORGANIZACIÓN

Siguiendo la estructura codex de Lord Guilliman, los Lobos de la Tormenta se organizan en diez compañías, con el señor del capitulo a la cabeza.

Camalo Beles es el actual señor del capitulo, y cuenta con un consejo de guerra conocido como el "Consejo del Lobo". 


Hombrera izquierda y derecha del Señor del Capitulo.


Este Consejo del Lobo esta formado por el Capitán de la Primera Compañía, el reclusiarca (conocido en el capitulo como Gran Sacerdote de la Tormenta), el Jefe Bibliotecario (llamado Señor de los Cuervos), el Maestro del Apothecarion y el Jefe Technomarine (conocido como Maestro del Acero).


La Primera Compañía, conocida como la Hermandad del Lobo, esta comandada por el Capitán Retogenes Ertebas. Está integrada por los miembros más veteranos del Capítulo, conocidos como los “Comitates”. Son seleccionados personalmente por el Capitán de la Hermandad y visten capas de piel de lobo negro que han debido cazar con sus manos en la luna de Brudak como ritual para ascender a su puesto en la hermandad.

Hombrera izquierda con el emblema del Capitulo, y Hombrera derecha
con el emblema de la Hermandad del Lobo.


La Segunda Compañía o Hermandad del Ciervo es la primera de las Compañías de Batalla. Al mando de Eburo Garokan, es considerada una compañía modelo: el perfecto equilibrio
que requiere el codex, con la pizca necesaria de furor de los guerrero de Iberika.


Emblema de la Hermandad
del Ciervo.



La Tercera Compañía es conocida como la Hermanda del Cuervo, y es una unidad particular. Favorecen el empleo de armaduras Fobos y las acciones de guerrilla en las sombras. Su carácter es sombrío y suelen mantenerse apartados de sus demás Hermanos de Batalla. Se dice que muchos hermanos de esta compañía tienen dones psíquicos como la premonición, aunque el actual capitán Corbis Bodilkas no ha confirmado ni desmentido estos rumores frente a los demás capitanes. Por estos motivos los Señores de los Cuervos y Sacerdotes de la Tormenta suelen visitar de forma asidua a los miembros de la Hermandad del Cuervo en busca de cualquier desviación peligrosa.

Emblema de la Hermandad
del Cuervo


La Hermandad del Oso es la Cuarta Compañía del capitulo. Al mando del Capitán Turibas Andobales, los guerreros de la Cuarta Compañía son un puño que impacta contra la líneas enemigas, arrasando todo a su paso de forma metódica. El número de armaduras Gravis y escuadras de Agressors en la Hermandad del Oso es alto, y conforman una unidad capaz de enfrentarse al más duro de los enemigos en distancias cortas.

Emblema de la Hermandad
del Oso.


La quinta y ultima compañía de batalla es la Hermandad del Buitre. La táctica preferida por la Hermandad es el asalto aéreo, descendiendo sobre el enemigo para batirlo con ráfagas de bolter y el filo de sus espadas. Las escuadras de Reivers con paracaídas gravíticos y de Inceptors son muy populares en esta Compañía, mandada por el Capitán Caro Unibelos. 

Emblema de la Hermandad
del Buitre.


La Hermandad del Carnero es la Sexta Compañía y es el último paso de los hermanos de batalla antes de pasar a las Compañías de Batalla. Bajo el mando del Capitán Indortes Neton, los miembros de la Hermandad del Carnero forman escuadras de línea, las cuales suelen refuerzan a las Compañías de Batalla.


Emblema de la Hermandad
del Carnero.



La Séptima Compañía, llamada la Hermandad del Caballo, es donde los Adeptus Astartes ocupan por primera vez puestos en escuadras de línea como Intercessores. Aquí también aprenden a manejar los vehículos de combate del Capítulo, desde armaduras Invictor hasta vehículos Repulsors e Impulsors, formando en ocasiones las puntas de lanza acorazadas junto con los vehículos de las demás compañías. La
Hermandad esta al mando del Capitán Caturon Ultinos, el mejor comandante de tanques del capítulo.

Emblema de la Hermandad
del Caballo.


La Hermandad del Toro, como es
conocida la Octava Compañía, es donde los iniciados de los Lobos de la Tormenta pasan a adiestrarse en tácticas de combate cercano y asalto, así como en el uso de retroreactores pesados. Su capitán, Tantalo Mandonio, es el espadachín mas experto de todo el Capítulo.

Emblema de la Hermandad
del Toro.


B
ajo el mando del Capitán Kaelio Urcebas, La Hermandad de la Cabra o Novena Compañia es donde los adeptus astartes se aproximan al campo de batalla aprendiendo a usar las armas pesadas del capítulo como los rifles Hellblaster pesados o las armaduras Gravis de las escuadras de Agressors. En esta Hermandad los nuevos miembros aprenden que el fuego de apoyo es de suma importancia para la maniobra, punto básico de la doctrina de combate de los Lobos de la Tormenta.

Emblema de la Hermandad
de la Cabra.


Cuando un aspirante a Adeptus Astartes a superado todo el proceso de mejora genética y entrenamiento físico y táctico que lo convertirá en un Marine Espacial pleno, este pasa a las filas de la Décima Compañía, o Hermandad de los Iniciados. En esta Hermandad, bajo el mando del Capitán Rudukeno Biulakos, los nuevos miembros del capítulo ponen a prueba sus habilidades en acciones de guerrilla e infiltración en unidades de Vanguardia tales como los Infiltrators, Reivers o Incursors.

Hombrera derecha de los
miembros de la Decima
Hermandad.


UNIFORMIDAD Y HERÁLDICA

El Capitulo de los Lobos de la Tormenta cuenta con dos heráldicas. Una de ellas mas completa, es la que lucen los capitanes y el señor del capitulo, así como es la representada en el estandarte del capitulo y en la fortaleza-monasterio en Iberika. Consta de una lobo negro rampante acompañado de dos relámpagos negros a izquierda y derecha.

Hombrera de Capitán o Señor del Capitulo
con heráldica completa.


Los capitanes lucen esta heráldica en el lado izquierdo, mientras que en el derecho portan la marca de su hermandad.


La otra heráldica usada por el capitulo es mas sencilla, consistente en un lobo negro rampante. Esta es la usada por todos los demás miembros del capitulo sobre sus armaduras, y es la que puede verse pintada sobre los vehículos de las compañías.

Hombrera con heráldica sencilla.


La armadura de los Lobos de la Tormenta es de color pardo, con hombreras de blanco deslucido y ribeteadas de rojo oscuro. Llevan portacargadores y pistoleras de color ocre.

Esquema de colores de los Lobos de la Tormenta.


Los símbolos de escuadra son elegidos por los miembros de cada una de ellas, y suelen ir pintados sobre las grebas de la armadura o en los antebrazos de la misma.


A diferencia de otros capítulos codex, los Lobos de la Tormenta usan un sistema de identificación de graduaciones distinto. De esta forma los sargentos de los Lobos de la Tormenta son identificados por el penacho de crines carmesíes que llevan en su casco, mientras que los tenientes llevan crestas blancas. Los capitanes y el señor del capitulo usan cascos de combate con un cresta blanca y dos cuernos broncíneos a cada lado del mismo.

De izquierda a derecha: Hermano de Batalla, Sargento, Teniente y Capitán o Señor de Capitulo.

Los veteranos de la Hermandad del Lobo son distinguidos por sus capas de piel de lobo negro.