Mostrando entradas con la etiqueta wargames. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta wargames. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de noviembre de 2020

Misiones secretas

Finalizada la reunión con Pedro Kantor, el Capitán Solano y el recién ascendido Teniente Zarran se dirigieron a las instalaciones de la quinta compañía, donde se  reunieron a todos los jefes de escuadra y les pusieron al tanto de la nueva situación.

Las nuevas órdenes fueron bien recibidas por la mayoría de ellos, aunque los hermanos primaris se mostraron algo desilusionados de no poder unirse a la compañía en la campaña del Sector Nephilin.

La incorporación del Teniente Zarran también fue bien recibida por todos. Conocían sus hazañas como miembro de la primera compañía, y en especial la defensa que hizo con su escuadra de exterminadores en el Espaciopuerto de Nueva Rynn durante la invasión del Waaagh Snagrod. Para ellos era como tener una leyenda viva entre ellos.

Tras la reunión todos los sargentos se marcharon con sus respectivas escuadras para empezar a cumplir las órdenes y directivas que les habían sido comunicadas. 

Zarran se dirigió a sus estancias en los barracones de la primera compañía para recoger su equipo y material y trasladarse a su nueva destino. Cuando llego vio que alguien estaba esperándolo en las puertas de los barracones. Era el Bibliotecario Jefe Deguerro.


-De nuevo, enhorabuena por su ascenso, Teniente Zarran.- Saludo Deguerro.- Veo que ya va se ha presentado en su nueva unidad y esta listo para empezar con el trabajo encomendado.


-Así es Bibliotecario Jefe.- Contesto Zarran.- Pero debo suponer que hay algo más, ¿verdad? No habéis venido hasta mis viejos aposentos solo para felicitarme.


-Vuestras suposiciones son ciertas, Teniente.- Sonrió el bibliotecario jefe.- Si no es mucha molestia, me gustaría que me acompañarais al Librarium.


El Teniente Zarran asintió y ambos marines se encaminaron hacia el Librarium de la fortaleza. Cuando llegaron Zarran fue conducido hasta una de las estancias laterales anexas a la biblioteca del El Cassar, a la cual entro con el Bibliotecario Jefe Deguerro. Tras unos segundos una puerta situada al otro extremo de la sala se abrió y entro otro bibliotecario. Era más alto que Deguerro o Zarran y llevaba un sobretodo sin mangas de cuero marrón oscuro que contrastaba con el azul eléctrico de su armadura. Sin duda se trataba de una psíquico primaris, dedujo Zarran.

En cuanto se cerraron las puertas y el bibliotecario recién llegado ocupo su lugar, Delevan Deguerro comenzó a hablar.


-Como sabréis Teniente, la invasión orka de Snagrod y la destrucción de la antigua fortaleza de Arx Tyrannus supusieron un duro golpe para el capítulo.- Dijo el Bibliotecario Jefe.- Se perdió mucho en aquellos días, hermanos de batalla, armamento, vehículos, semillas genéticas… Toda nuestra existencia pendía de un hilo, y gracias a las decisiones de nuestro Señor del Capitulo Pedro Kantor logramos sobrevivir para seguir combatiendo.


Al oír las palabras de Deguerro y recordar aquellos hechos Zarran sentía una mezcla de rabia y orgullo. Rabia por los desgraciados sucesos que casi acaban con los Puños Carmesíes, y orgullo de como en aquella hora oscura supieron sobreponerse y reaccionar para salvar no solo al capítulo, si no al Mundo de Rynn.


-Ahora hemos recuperado nuestra fuerza y volvemos a ser una de las más importantes espadas del Imperio.- Prosiguió Deguerro.- Gracias a nuestros nuevos hermanos los Puños Carmesíes son más fuertes que nunca. Pero aunque hayamos recuperado nuestro número, nuestro armamento y nuestra semilla genética, hay algo que se perdió que todavía no ha sido recuperado. La destrucción del Arx Tyrannus se llevó por delante todo el conocimiento y los secretos guardados en el Librariun de la fortaleza.- Dijo el Bibliotecario Jefe.- Aunque existían copias de seguridad aquí en El Cassar y que muchos documentos pudieron ser recuperados tras la guerra, el conocimiento del capítulo está incompleto.


El bibliotecario primaris activo una mesa holográfica en la que se mostraron diversos listados de documentos y objetos. La lista era extensa, pero el Teniente Zarran suponía que no estaba completa.


-Aquí podemos ver una lista de aquel conocimiento que ha podido ser recuperado a los largo de los años.- Dijo Biblitecario Jefe.- Y en esta otra holoimagen vemos algunos de los documentos y secretos que hemos perdido y de los cuales no tenemos ni la menor pista.


-¿Por qué me mostráis esto, Bibliotecario Jefe?- Pregunto Zarra.


-Vuestras órdenes oficiales son integrar a los nuevos puños carmesíes primaris y prepararlos para combatir codo con codo con las demás fuerzas del capítulo.- Recordó Deguerro.- Si habéis podido ojear la tabla de datos que se os dio, veréis que hay una serie de pequeñas misiones a lo largo y ancho del Sector Loki. Todas responden a peticiones de ayuda de planetas imperiales o a informes de presencia de fuerzas enemigas en el sector. Pero hay algo más.


A Zarran se le erizo el vello de la nuca ante las palabras del Bibliotecario Jefe. Estaba al tanto de cómo funcionaban los poderes psíquicos y la disformidad, y no era supersticioso, pero siempre había tratado el asunto con distancia. Era un guerrero, y sabía que siempre había un movimiento para detener un golpe, o una buena cobertura para evitar el fuego, pero frente a los poderes de la mente solo una fuerza de voluntad de hierro era la defensa más fiable. Y a veces ni eso era suficiente.


-En todos estos lugares se encuentran pistas sobre conocimiento que se perdió durante el desastre de Rynn y no han podido ser recuperados.- Continuo Deguerro.- Las misiones que tienes ahí tienen una doble función: acabar con los enemigos del Imperio y encontrar ese conocimiento para nosotros.


-Es una misión complicada, Bibliotecario Jefe.- Dijo Zarran.- Mis guerreros y yo podemos sin problemas encargarnos de los enemigos, pero la investigación y búsqueda de conocimiento perdido no es nuestra especialidad.


-No os preocupéis, tendréis ayuda.- Sonrió Delevan Deguerro.- Os presento al Epistolario Gustav Becker, quien se encargara de la investigación de las pistas que encontréis. El Epistolario Becker no es solo un psíquico experto, también ha estado en Terra y ha podido estudiar las fuentes de las bibliotecas del Palacio Imperial.


Gustav Becker se aproximó hasta el Teniente Zarran y le saludo con un apretón de manos. El bibliotecario primaris era una cabeza más alto que el teniente y  más corpulento. Tenía una media melena y una perilla de pelo blanco que resaltaban sobre su piel morena.


-Sera un placer ayudar en esta misión, Teniente.- Dijo Becker.


Bibliotecario Epistolario Gustav Becker de los Puños Carmesíes.



miércoles, 11 de noviembre de 2020

Ordenes

El Relicarium Tactico de la fortaleza de El Cassar era una estancia circular construida en mármol blanco y negro y engalanado de esculturas de alabastro y jade. Una cúpula de cristales blindados permitía que la luz natural entrara en el recinto, pero en ese momento se encontraban velada para facilitar la lectura de los hologramas de datos y mapas que había desplegados en ese momento.

En el puesto de mando se encontraba el Señor del Capitulo Pedro Kantor. Junto a él estaban el Bibliotecario Jefe Delevan Deguerro y el Capitán Icario, jefe de la 1ª Compañía. Al otro lado del tablero táctico se encontraban el Capitán Razal Solano y el Sargento veterano Zarran, de la 5ª y 1ª Compañía respetivamente.


-Como ya sabéis, gracias a la ayuda recibida por el Primarca Roboute Guilliman y sus nuevos Adeptus Astartes Primaris hemos logrado salvaguardar la supervivencia del Capítulo de nuevo.-Dijo Kantor.- Ahora podemos volver a desplegar nuestras fuerzas por la galaxia para atender las peticiones que nos llegan de los sistema imperiales del Segmentum Tempestus.


Todos en la sala asintieron ante estas palabras. Tras el desastre del Waaagh Snagrod el capítulo había quedado reducido a menos de la mitad de sus efectivos, además de haber perdido la fortaleza capitular de Arx Tiranus. A pesar de ello, con esfuerzo y duro trabajo habían vuelto a aumentar el número de marines espaciales y poco a poco se acercaban a la recuperación de su fuerza total.

Pero cuando se desató la inmensa tormenta de disformidad y la brecha consecuente conocida como la Cicatrix Maledictum, Mundo Rynn y su sistema fue atacado por fuerzas demoniacas. A pesar de la denodada defensa de los Puños Carmesies, los demonios arrasaron planetas enteros y causaron muchas bajas a los marines espaciales, tantas que la sombra de una nueva tragedia se cernió sobre ellos.

Pero la providencial llegada de la Cruzada Indomitus con el Primarca Guilliman a la cabeza logro salvar a los Puños Carmesies y al sistema Rynn de la destrucción. Es más, Roboute Guilliman trajo consigo un importante contingente de marines espaciales primaris con los colores y la heráldica del capítulo, listos para unírseles y reforzarlo.


-Sé que muchos tenéis vuestras reservas con respecto a estos nuevos astartes y me las habéis expresado.- Continuo Pedro Kantor.- Pero en los pocos meses que llevan con nosotros han demostrado ser unos guerreros excepcionales y unos dignos hijos de Rogal Dorn, y aunque no estén muy familiarizados con nuestras tradiciones y formas de hacer la guerra, están integrándose positivamente.


En un principio los destacamentos de marines primaris habían quedado directamente dependientes del señor del capítulo, fuera de la estructura orgánica de las compañías, agregándose a estas de forma operativa cuando la misión lo requería.


-Es momento pues de que acojamos a estos nuevos hermanos en el seno de nuestro capitulo como debe ser.- Dijo el señor del capítulo.- De esta manera las escuadras de marines espaciales primaris se integraran en las compañías. Los más veteranos lo harán directamente en las compañías de batalla, cubriendo su número, y los demás pasaran a las compañías de reserva. La primera compañía permanecerá como hasta ahora, salvo por algunas promociones propuestas tras esta última campaña.


-No os preocupéis.- Dijo el Bibliotecario Jefe Deguerro ante el gesto torcido de los capitanes presentes- El Librarius mantendrá en todo momento una estrecha vigilancia sobre estos nuevos miembros del capítulo.


-Bien. Siguiendo con más asuntos os comunico que desde hoy mismo entraran en vigor las nuevas enseñanzas del Codex Astartes actualizadas por Guilliman.- Dijo Kantor.- La más importante de ellas para nosotros es la creación del puesto de Teniente en las compañías de batalla.  

- Capitán Solano, deberéis elegir a uno de vuestros sargentos más experimentado para que sea promocionado a este nuevo empleo.- Prosiguió.- El otro puesto de teniente de vuestra compañía será asumido por el Sargento Veterano Zarran aquí presente.


Solano giro su cabeza para mirar a Zarran y asintió.


-Como ordenéis mi señor.- Dijo el capitán.- Conozco el historial de Zarran y sé que cumplirá en el puesto de forma satisfactoria.


El Sargento Veterano inclinó su cabeza en señal de agradecimiento hacia el Pedro Kantor y el Capitán Solano.


-Muchas gracias por la confianza puesta en mí, mi señor.- agradeció Zarran.- No os defraudare en este nuevo cometido.


-Esto seguro de ello Zarran.- Respondió Kantor.- Bien, a continuación os daré a conocer las misiones que se os van a encomendar.


El capitán Icario accionó unas runas de la consola de mapas y datos. En ella se desplegaron diversos informes y peticiones de ayuda imperiales, así como dos mapas de zonas de guerra.


-Capitán Solano.- Comenzó a decir Pedro Kantor.- Tomareis media compañía y marchareis a reuniros con el Grupo de Batalla Kallides en el Sector Nephilin. Los elementos primaris y las demás escuadras de vuestra compañía se quedaran en Rynn con el Teniente Zarran.


-Zarran.- se dirigió el señor del capítulo al teniente.- Tu misión será integrar y enseñar nuestras tradiciones y tácticas de batalla a los nuevos hermanos primaris. Para ello os voy a asignar misiones de limpieza y destrucción de elementos hostiles en el Subsector Loki. Espero que estas pequeñas acciones sirvan para integrar mejor a los astartes.


El capitán Solano y el Teniente Zarran asintieron ante las palabras del señor del capítulo. El capitán Icario se adelantó y les entrego una tabla de datos a cada uno.


-Aquí tenéis los detalles de vuestras misiones.- Dijo Kantor.- Ahora marchad y preparad vuestras fuerzas, el Imperio nos necesita y los Puños Carmesíes volveremos a demostrar que somos dignos hijos del Primarca Rogal Dorn.




lunes, 2 de noviembre de 2020

El Lobo Herido

 El hangar de transporte del "Basatia" era un hervidero de actividad frenética. Para un observador poco informado podría parecer que el pánico se había apoderado del lugar, y podría ser así si uno se fijaba en los servidores y capataces humanos de la nave, pero la presencia de los astartes de seria expresión hacia que ese pánico quedara contenido, evitando el caos.

El sentimiento general era de preocupación y seriedad. Las Thunderhawk habían aterrizado con los heridos y supervivientes del combate en Obsceru II. Las bajas habían sido altas, incluyendo al propio capitán Eburo Garokan.

La patrulla de combate había descendido al mundo colmena de Obsceru II para reconocer aquel lugar he intentar establecer un puesto avanzado allí. Pero el ataque repentino de un gigantesco contructo mecánico dio al traste con la misión. El enemigo concordaba con las características de una Caballero de Imperial, y sus marcas y colores indicaban pertenencia al Mechanicus o a alguna de sus ramas.



El Caballero de origen desconocido ataca
a los Lobos de la Tormenta la ciudad colmena
de Obscura II


El intento de establecer comunicaciones no sirvió para nada, y aquel gigante ataco a Eburo Garokan y a su escolta, acabando con muchos buenos marines y dejando muy mal herido al capitán.


                                                                            *    *    *

Un silencio sepulcral inundaba la antesala del Apothecarion del "Basatia". Allí esperaban el Capellán Olindico Thurro y el Teniente Caturon Bagarok, y ambos tenían gestos de preocupación en sus rostros. 

Aquella campaña no estaba yendo bien. A la primera derrota contra la expedición de Colonos de Moon´eghros en Kurda Parsis había seguido una victoria contra las fuerzas del Adeptus Custodes en Alcanar Prime tras una amargo enfrentamiento, pero les había permitido establecer una base de operaciones fuerte en aquel planeta. 

Enfrentamiento en Alcanar Primer entre las fuerzas 
del Adeptus Custodes y las de la 2ª Compañia de los 
Lobos de la Tormenta.


La campaña había seguido su curso intentado establecer puestos avanzados en Mandralla y Obsceru II, pero el resultado había sido catastrófico. En Mandralla fueron atacados por fuerzas blindadas astartes desconocidas, aunque algunas criptocapturas de las armaduras de combate mostraban emblemas inquisitoriales en algunas fuerzas enemigas. Y ahora la derrota en Obsceru II dejaba a la fuerza de combate de la 2ª Compañía de los Lobos de la Tormenta en una situación delicada.

Para mas desgracia, las heridas sufridas por el Capitán Garokan eran muy graves, y el apotecario no tenia muchas esperanzas de que el resultado fuera bueno.

De pronto las puertas del Aphotecarion se abrieron y salió Cadrolon Uxentio. La túnica blanca de apothecario con los emblemas de los Lobos de la Tormenta y de la 2ª Compañía estaba cubierta de salpicaduras de sangre en el pecho y brazos, y la expresión del rostro de Cadrolon era de cansancio y gravedad a la par.

El apothecario tomo aire y si dirigió al capellán y al teniente.

-La cirugía a sido larga y difícil.- Dijo.- Ha perdido el ojo derecho y tenido que reconstruir esa zona del rostro con una placa de plastiacero, pero he logrado salvar su capacidad cerebral y neuronal prácticamente intacta. 

El Capellán Olindico y el Teniente Caturon respiraron aliviados, pues su capitán viviría.

-Pero no va a ser una recuperación fácil.-Prosiguió Cadrolon.- Las heridas anteriores han empeorado y necesita de cuidados intensivos durante un tiempo. 

Olindico asintió al oír estas palabras y se dirijo a Caturon.

-Tal como marca el Codex Astartes, ante la ausencia del capitán de la compañía será el teniente designado el que se haga cargo de la misma.- Dijo el capellán.- Teniente Caturon Bagarok, la fuerza de combate de la 2ª Compañía de los Lobos de la Tormenta esta bajo su mando.

Caturon Bagarok inspiro hondo y su rostro se torno en una mascara de solemnidad.

-Acepto esta responsabilidad con orgullo y honor, y espero cumplirla tal y como manda el Codex Astartes y los Preceptos del Capitulo.- Dijo el Teniente.- Pero jamás podre alcanzar el éxito sin vuestra ayuda, capellán. Por eso os solicito que seáis mi consejero y apoyo durante estos tiempos oscuros para los Lobos de la Tormenta.

-Así será Caturon. Yo seré vuestro consejo y vuestro apoyo durante el tiempo que sea necesario.- Contesto Olindico.

-Gracias Capellan. Como el lobo herido debemos ahora buscar refugio seguro y sanar nuestras heridas. Hacernos fuertes y esperar el momento adecuado para volver a atacar y acabar con todos los enemigos y traidores que pueblan este sistema.- Dijo Caturon.- Apothecario Cadrolon, cuide de nuestros heridos y asegúrese de que su recuperación es total y satisfactoria, y mas en el caso de nuestro capitán. 

-Así lo hare Teniente.- Contesto Cadrolon.

-Y ahora Olindico, vayamos al Relicarium Tactico. Reúna a todos los jefes de escuadra de la compañía y a los oficiales del "Basatia".- Prosiguió.- Pondremos rumbo a Alcanar Prime y estableceremos un nuevo plan estratégico.

Teniente Caturon Bagarok, mando accidental
de l a 2ª Compañia.


domingo, 18 de octubre de 2020

Guantelete Carmesi

La sangre brotaba en grandes cantidades de la herida de su abdomen. Su sabor metálico le inundaba la boca y su visión comenzaba a nublarse. Notaba como sus órganos mejorados genéticamente trabajaban a toda velocidad para intentar curar la herida, pero lo único que lograban era evitar que perdiera la consciencia. El torrente de fluidos producidos por su cuerpo lo mantenía lo suficientemente consciente para saber que la herida era muy grave.

Haciendo acopio de toda su determinación y aprovechando la inyección adrenalinica, el hermano Ontoria se llevo la mano cubierta por un guantelete blindado de color carmesí a su estomago para intentar detener la hemorragia. Con la otra mano recuperó su rifle bolter y comenzó a arrastrarse fuera de la línea de visión del enemigo, a una cobertura que le permitiera recuperarse.


Tres rayos láser sobrecargados le habían alcanzado. El primero fue absorbido por la hombrera derecha, pero los otros dos dieron de lleno en las placas abdominales, fundiéndose y penetrando la ceramita, el plastiacero, destrozando su piel y músculos, llegando hasta los órganos internos.


Para un ser humano normal esas heridas hubieran supuesto la muerte en el acto, pero Ontoria era un marine espacial de los Puños Carmesíes, y en cuestión de segundos sus órganos mejorados genéticamente reaccionaron para evitar el colapso y permitirle un resquicio de conciencia que el astarte aprovechó para salir de la línea de fuego de sus atacantes.


Penosamente, Ontoria logró cruzar el umbral de la puerta del edificio del Administratum que servía de posición para su comando. Apoyó la espalda contra la pared y examinó su herida. Los órganos internos estaban dañados, aunque solo levemente, pero perdía mucha sangre. Abrió el pequeño narthanecium de combate que llevaba al cinto e intentó taponar la herida con los paños hidrófilos que llevaba, los cuales enseguida se tornaron rojos al absorber la sangre. 


El ruido de un encarnizado combate en la calle lateral del edificio le hacía comprender que la posición era precaria. Él y sus hermanos de batalla no habían esperado un enfrentamiento tan duro contra las tropas humanas traidoras, pero para su desgracia comprobaron que igual que la luz y la Fe en el Emperador daba energías a las tropas leales, el poder y la corrupción del Caos hacen lo propio con sus adoradores.


El contador de constantes vitales de su armadura comenzó a parpadear en rojo, indicando que la pérdida de sangre pronto sería fatal. Ontoria intentó tomar control de su cuerpo y obligarse a mantenerse consciente, pero sus ojos se nublaban y los ruidos sonaban lejanos y amortiguados. 


Una oscura figura con capa se aproximó a él e intentó enfrentarla con su rifle bolter. Vio como la silueta alzaba los brazos de forma no agresiva y le hablaba.


-Ontoria, Ontoria. Soy yo, Larra.- Dijo la sombra que se le acercaba.


El herido marine reconoció la voz y los rasgos del francotirador Eliminador de su equipo. El Hermano Larra se arrodillo junto a él comprobando que la  herida del Intercessor era grave. Saco de su narthanecium mas vendas hidrófilas para cortar la hemorragia de Ontoria.


-Aprieta la herida y recita la Plegaria del Primarca Dorn, hermano.- Le dijo Larra.


El Eliminador desacopló el  comunicador de largo alcance del casco de Ontoria y lo conecto al suyo propio. Tras realizar los ajustes adecuados, Larra abrió un canal de comunicación.


-Aquí Hermano Larra.- Transmitió.- Aquí Hermano Larra para Halcón de Rynn.


La estática fue su única respuesta, pero Larra insistió.


-Hermano Larra para Halcón de Rynn, comunicación bermellón.- Dijo el Eliminador.


-Aquí Halcón de Rynn.- Fue la respuesta de radio.- Adelante hermano.


-El Hermano Sargento Torres ha caído. Tenemos múltiples bajas. La posición es insostenible. Solicito extracción para el comando Espada Escarlata.


-Acudan al punto de extracción Epsilon-05.- Contestó el piloto de la Thunderhawk.- Os sacaremos de ahí hermanos.





Pues si no tenia suficiente con la Cruzada de Warhammer 40,000, ha empezado aquí en Zaragoza la Liga de Kill Team, que espero este año poder terminarla. 

Vuelvo a jugar con mi comando de Puños Carmesíes (usando las reglas de Puños Imperiales, como debe ser) que ya que los conozco a ver si les puedo sacar el jugo y quien sabe si ir a algún torneo en el futuro.

Sirva este pequeño relato inspirado en la primera partida (si, perdí irremediablemente) como introducción a una nueva temporada de Kill Team con los Marines Espaciales del comando Espada Escarlata de los Puños Carmesíes como protagonistas.

lunes, 5 de octubre de 2020

Enfrentamiento en Kurda Parsis

Las unidades de los Lobos de la Tormenta avanzaron sigilosamente hasta tomar posiciones entre las ruinas medio enterradas de aquel desierto de piedras rojizas.


El capitán Garokan tomo posiciones junto a la escuadra Hellblaster del sargento Umarbeles. Era el primer enfrentamiento en aquellos mundos abandonados del sistema Tardis, y el capitán quería evaluar de primera mano a los enemigos que allí había. 


El agrietado suelo comenzó a temblar y en los auspex de los astartes aparecieron varios contactos. En el horizonte una columna de polvo advirtió la aparición de una fuerza blindada con apoyo de infantería. Parecía que controlar aquel cruce de vías no iba a ser tarea fácil.





Los intercessores del sargento Leukon avanzaron a cubierto de las ruinas para aproximarse al primer objetivo, un cruce entre dos edificios. Un transporte blindado Chimera apareció en su línea de tiro, y la escuadra disparó sus rifles bolter automáticos, pero el blindaje aguantó. Solo una granada perforante disparada por el Hermano Artoris logro causar daños al blindado.


La escuadra Hellblaster Umarbeles busco los objetivos blindados del enemigo, pero no pudo concentrar el fuego sobre el tanque de batalla Leman Russ, pues se encontraba oculto de la línea de visión de varios miembros de la escuadra, que tomaron como objetivo el Chimera. Los impactos de plasma sobrecargado alcanzaron a sus objetivos, pero no lograron causarles suficiente daño como para destruirlos.


El contrataque del enemigo no se hizo esperar. El Chimera avanzo hacia el flanco y entablo combate contra la escuadra de Outriders del Sargento Otokeiltir, primero intentando abrasarlos con sus lanzallamas pesados, y luego envistiendo a las motos. Este salvaje enfrentamiento se saldó con la baja de uno de los miembros de la escuadra de reconocimiento.


Mientras tanto, en el otro flanco, el Leman Russ hizo objetivo de sus disparos a la escuadra Umarbeles, que tras aquella lluvia de fuego inmisericorde quedo fuera de combate, con todos sus miembros heridos gravemente.





La escuadra Leukon alcanzo a la carrera la intersección objetivo mientras disparaba sus armas automáticas contra la escuadra de infantería de apoyo del tanque de batalla. Pero nada más llegar a la misma y mientras cambiaban los cargadores de sus armas, tres gigantescas y grotescas criaturas armadas con enormes mazas y escudos metálicos aparecieron tras la esquina de uno de los edificios del cruce, lanzándose a la carga contra los astartes. Los marines se apresuraron a recargar sus armas y lanzaron una improvisada lluvia de fuego bolter y de granadas sobre los atacantes, pero no lograron frenar su carga y el choque fue brutal. En los primeros momentos del combate los Hermanos Turigas y Mandolio fueron lanzados por los aires por la fuerza sobrehumana de aquellos engendros gigantescos.





La escuadra Otokeiltir logro romper el contacto con el blindado enemigo, y acelerando sus motocicletas lanzaron una lluvia bolter contra el escuadra de infantería de apoyo enemiga, que fue reducida a un único superviviente.


Mientras el combate se recrudecía en el centro del campo de batalla, el Capitán Eburo Garokan evaluaba la situación y adaptaba la estrategia a tan sorpresivo encuentro.


Poniendo en práctica las tácticas del capítulo, la escuadra intercesor del sargento Leukon retrocedió, separándose de los terribles Ogretes, para después volver para cargar contra ellos acompañados por la escuadra Outrider de Otokeiltir. El choque fue brutal, y uno de aquellos ogros fue muerto por las espadas sierras de los motociclistas y otro herido varias veces. Pero los engendros no se quedaron quietos y contra cargaron, frenando en seco a Leukon y sus astartes, dejándolos fuera de combate con sus terribles mazas.





El enfrentamiento por aquella intersección había empeñado a demasiadas unidades, y tras la pérdida de la unidad que debía dar fuego de apoyo, el capitán Eburo decidió replegar a sus tropas, pero los blindados enemigos estaban empezando a rodear su posición y podrían cortarles la retirada, y eso no podía tolerarse. Activó su puño de combate y se lanzó a la carga contra el tanque de batalla Leman Russ. Lo rodeo y comenzó a golpearle en la zona del motor hasta que comenzó a expulsar humo negro y pequeñas llamas salían de su blindaje. Ante tal castigo el comandante de tanque dio la orden de retroceder alejándose del furibundo capitán.





Los Lobos de la Tormenta habían fracasado en su misión asegurar aquel lugar. Eburo Garokan observaba el campo de batalla desde lo alto de una rocosa colina mientras ayudaba a sus marines espaciales a llegar a la zona de extracción, y juro que haría pagar cara esa deshonra a aquellos traidores.





Bueno, primera batalla en Cruzada y primera derrota, así que toca hacer examen.

Primero, no esperaba que mi contrincante sacara esa lista tan dura, con los Ogretes embarcados y un Tank Commander (esto último si me lo olía).

No aproveche adecuadamente las habilidades de Capitulo de los Cicatrices Blancas y me quede muy estático con los Hellblasters, así como con el capitán, que equipado con la Gravis, debería haberlo lanzado hacia adelante.

A pesar de que el primer turno de los Outriders fue malísimo, luego demostraron que tienen gran movilidad y una pegada interesante con la carga (aunque solo sea por saturación de ataques).

El sargento de los Intercessores debería ir con Martillo Trueno, ya que no afecta a los PL de la unidad. Tal vez  hubiera sido otra cosa contra los Ogretes.

La verdad que en general no he aprovechado bien el estilo de juego de movilidad y asalto de los Cicatrices Blancas, así que tengo que aprender más y estudiarme mejor las estratagemas y las listas.

Mención especial a los dados (siempre están ahí, jeje) donde a mi contrincante le salió todo, y a mi nada (los siete “1s”, por lo menos, seguidos en el combate contra los Ogretes se notaron)

Eburo Garokan y su 2º Compañía ya tienen un agravio que saldar contra esos colonos libres de Moon´eghros. 

domingo, 20 de septiembre de 2020

Eburo Garokan, Capitán de la 2º Compañía de los Lobos de la Tormenta


Eburo Garokan es el capitán de la 2º Compañía del Capitulo de los Lobos de la Tormenta, conocida como la Hermandad del Ciervo. Templado en el mando, fiero en el combate y austero en sus costumbres, Eburo encarna los ideales del capitulo como ningún marine espacial de los Lobos de la Tormenta.





Eburo Garokan es además el Señor de las Tradiciones de los Lobos de la Tormenta, y conoce mejor que nadie las enseñanzas que guían a todos los guerreros del capitulo, sabiéndolas explotar para sacar lo mejor de los marines espaciales bajo su mando.


Garokan fue uno de los primeros miembros del capitulo desde su fundación durante la Cruzada Indomitus. Forjado en los laboratorios biológicos de Belisarius Cawl, su origen humano es incierto, pues nunca ha hablado de los tiempos anteriores a la Cruzada. Desde que los Lobos de la Tormenta fueron fundados y se establecieron en Iberika, Eburo adopto el planeta como suyo y viajo a lo largo del mismo recabando toda la información y folclore de las gentes de Iberika. Cuando regresó a la fortaleza capitular del Salón de las Tormentas creó una nueva tradición y mística para el capitulo inspirada tanto en las tradiciones de los Cicatrices Blancas (su capitulo antecesor) como en las de los pobladores de Iberika.


Al mando de la 2º Compañía Eburo Garokan combatió en la batalla por Iberika y en la liberación del Sistema Sertoria. Comandó la fuerza de combate "Corna Cervi" que luchó junto a los Cicatrices Blancas en el Guantelete Nachtmund. Las ultimas acciones de Eburo y su compañía fueron en apoyo del 36º Regimiento de Dragones de Sertoria durante la campaña de diezmos de Moon´eghros, tras la cual recibió ordenes de poner rumbo inmediatamente hacia el Sistema Tardis para tomar dicho sistema junto con otras fuerzas astartes, aunque se dice que Eburo y sus Lobos de la Tormenta tienen unas ordenes secretas que deben ejecutar, y nadie debe impedirlo.


Eburo Garokan marcha al combate vestido con una armadura Gravis MkX sobre la que luce los cuernos de bronce y la cresta de crin blanca, atributos de su empleo como capitán de los Lobos de la Tormenta. Sobre su espalda cae una capa de ricos tejidos de color negro, símbolo de la fuerza y el coraje que debe tener todo capitán del capitulo. 




Como armamento el capitán de la Hermandad del Ciervo empuña una lanza de energía artesanal con una empuñadura decorada con cuero bermellón, llamada  "Lanza del Relámpago". Existen once armas como esta en todo el capitulo, una para el Señor del Capitulo, y las otras diez restantes para los capitanes jefe de compañía. Aunque se trate de armas ceremoniales son totalmente funcionales y letales en las manos expertas de un capitán de los Lobos de la Tormenta.  Algunos capitanes  prefieren llevar otras armas al combate, pero Eburo Garokan, como Señor de las Tradiciones, la empuña con orgullo en la batalla, acabando con los enemigos del Emperador en combate.


lunes, 17 de agosto de 2020

La Cruzada de los Mundos Tardis


¡Hola a todos! La novena edición de Warhammer 40.000 ya esta aquí y ha traído una cosa muy jugosa y que a mi personalmente me atrae mucho, así como al grupete de colegas warhammeros que tengo. No es otra cosa que el Sistema Cruzada.

GW da un paso adelante en lo narrativo y ha diseñado un sistema para jugar partidas y que tu ejercito y sus unidades ganen experiencia, habilidades adicionales y cicatrices de batalla. La verdad es que a mi me gusta bastante, ya que da ayudas para conseguir una profundidad narrativa y trasfondistica, y "huir" un poco de los cauces competitivos, que parecía que toda experiencia wargamer se reducía a eso últimamente.

Así que con las ganas de pasarlo bien, escribir buenas historias y coger experiencia en las reglas de Novena, hemos decidido hacer una campaña de Sistema Cruzada. De este modo aquí tenéis la introducción a nuestra campaña: La Cruzada de los Mundos Tardis.


LA CRUZADA DE LOS MUNDOS TARDIS

El Sistema Tardis ha permanecido abandonando desde hace siglos. Situado en la frontera entre el Segmentum Ultima y el Segmentum Tempestus, las causas de su despoblación no están claras y la información en los registros imperiales es confusa. Lo que si se sabe gracias a los Comerciantes Independientes y a los exploradores del Mechanicus es que el sistema esconde recursos muy valiosos para el esfuerzo de guerra.



Una flota combinada de Adeptus Astartes ha sido enviada para asegurar el sistema y servir de avanzadilla mientras las fuerzas del Astra Militarum del sector se reúnen para desplegarse en el mismo. Pero esta flota ha zarpado con la discordia entre sus miembros, pues se dice que se concederan derechos feudales sobre los planetas del sistema, y que el capitulo de marines espaciales que los controle ganara poder e influencia en el sector, ademas de una gran cantidad de recursos que aumentaran el poder del mismo.



Los espías de los Poderes de la Ruina han interceptado la información descubierta por el Imperio, y varias bandas de guerra de las Legiones Traidoras han puesto rumbo hacia el sistema Tardis.  Controlar el sistema supondría una inyección de recursos a sus flotas, así como usarlo de base de operaciones para aterrorizar el Sector y continuar su Guerra Eterna.



La vecina colonia humana de Moon'egrhos conocía de la existencia del sistema abandonado y durante años han recolectado sus recursos para poder subsistir mediante pequeñas expediciones. Que los Adeptus Astartes o cualquier otro organismo central imperial se establezca en dicho sistema supondría el fin de la fuente de recursos para Moon'egrhos y la perdida de la independencia.



Naves doradas y negras surcan el espacio hacia Tardis. Portan la palabra y voluntad del Emperador con ellas. Desde la aparición de la Cicatrix Maledictun el Adeptus Custodes ha cruzado las doradas puertas del Palacio Imperial y surca la galaxia luchando contra los enemigos del Emperador y estableciendo el orden en sus sistemas. El Tarot Imperial ha profetizado que en Tardis hermano se volverá contra hermano de nuevo y los mas leales siervos del Emperador  serán seducidos por el Caos. Es misión crucial para los Custodes evitar a toda costa que dicha profecía se cumpla.



domingo, 12 de julio de 2020

Lobos de la Tormenta (Segunda Parte)

DOCTRINA DE COMBATE

Al igual que su Capitulo antecesor, los Cicatrices Blancas, los Lobos de la Tormenta siguen las enseñanzas Codex Astartes así como sus nuevas actualizaciones realizadas por el Primarca Guilliman tras su regreso. 

Este apego al Codex no es la estricta adhesión de los Ultramarines y sus sucesores, o el especial énfasis en las tácticas relámpago de los Cicatrices Blancas, si no que los Lobos de la Tormenta saben ser flexibles para poder adaptar sus tácticas y doctrinas dependiendo del enemigo y el momento de la batalla. 




Aun así, la herencia genética del Khan y la influencia cultural de las tribus de Iberika hace que el Capitulo favorezca las tácticas rápidas y violentas.

La tradición local de Iberika del combate singular esta muy arraigada en los Lobos de la Tormenta, que buscan a los oponentes mas fieros de las fuerzas enemigas para acabar con ellos en combate cuerpo a cuerpo, tomando trofeos de sus cuerpos para exhibirlos en las salas del Capitulo, incluso incorporándolos a su panoplia personal.

Falcatae, arma reglamentaria de combate cuerpo a cuerpo de 
los Lobos de la Tormenta.



CREENCIAS

Los Lobos de la Tormenta veneran al Emperador como el unificador supremo de la humanidad y como padre fundador. Consideran que Jaghatai Khan es el mas grande de todos los guerreros de la galaxia y se esfuerzan por asemejarse a el.

Consideran que el Emperador vela y protege a la humanidad, y que a través de los dones psíquicos pueden comprender los designios del padre del Imperio. Es por ello que los Bibliotecarios del Capitulo, conocidos como Sacerdotes Cuervo o Cuervos a secas, tiene gran peso en el mismo. Junto a los Sacerdotes de la Tormenta (nombre por el que se conoce a los Capellanes de los Lobos de la Tormenta) velan por la moral y las enseñanzas de los miembros del Capitulo.

Al igual que los Cicatrices Blancas, los Lobos de la Tormenta consideran que el espíritu de los caídos debe dejarse libre, y por ello los Dreadnought son escasos en el Capitulo. Aun así son conscientes de la utilidad de estos guerreros centenarios y mantienen un Dreadnought por Hermandad (diez en total) cumpliendo funciones de consejero y maestro para los Capitanes. En las criptas del Capitulo descansan otros tantos Dreadnoughts como relevo de los asigandos a cada Hermandad. Estos ancianos guerreros son despertados cada cien años para la festividad de la Ascensión del Emperador, donde se unen a los demás hermanos de batalla en el festín y cuentan historias de guerras antiguas.




El tratamiento que los Lobos de las Tormentas dan a los caídos es fiel reflejo de su visión cósmica de la muerte y las influencias culturales de Iberika. Los cuerpos de los caídos son llevados hasta Iberika, donde en la cima de la montaña donde se encuentra el Salón de las Tormentas (la fortaleza capitular) son expuestos para que las aves carroñeras devoren su carne. De esta manera los Lobos de la Tormenta creen que el espíritu del fallecido asciende y se hace uno con el Emperador. Tras ello los restos de los hermanos caídos son incinerados junto con sus armas para que puedan reunirse con el a la luz del Emperador.


RECLUTAMIENTO

Las tribus guerreras del planeta de Iberika son una excelente fuente de reclutamiento para los Lobos de la Tormenta. Sus continuas guerras y enfrentamientos hacen que todos y cada uno de sus habitantes sean unos guerreros experimentados, fuertes y decididos.

Los Sacerdotes de la Tormenta recorren todo el planeta observando el día a día de los iberikos. Presencian sus ritos guerreros, sus partidas de caza de animales salvajes y acuden a las batallas allí donde las haya. Observan a los candidatos y si cumplen las exigencias del Sacerdote de la Tormenta serán llevados hasta la fortaleza capitular, donde empezara el proceso para convertirse en marine espacial.




Que un miembro de la tribu se seleccionado para convertirse en uno de los "Guerreros del Gran Padre" es motivo de gran orgullo y sus nombres pasan a engrosar el panteón de espíritus protectores de la tribu.

Tras la llegada al Salón de las Tormentas estos reclutas comienzan un entrenamiento físico y psicológico con el objetivo de fortalecerlos para el proceso de implantación de los primeros organos.

La prueba final antes de someterse a la primera fase de implantación genética es la conocida como la Copa del Lobo. Tras un ritual hipnótico que busca ahondar en los recuerdos y miedos mas profundos del recluta, este bebe un cóctel de drogas de una gran copa. Al fondo de la misma se encuentra un talla de una cabeza humana siendo devorada por un lobo. Este estimulo visual sera el que active la hipnosis y sumirá al aspirante en un sueño donde pesadillas de todo tipo pondrán a prueba su fortaleza mental.

Si el aspirante logra pasar la prueba sera llevado hasta las cámaras de Apothecarion donde comenzara sus proceso de transformación genética.

Imagen del fondo de la Copa del Lobo.


domingo, 14 de junio de 2020

Regimientos de Dragones Sertorianos

Es habitual que los regimientos reclutados en un mundo en particular sean de un solo tipo (infantería, blindado...) para así aprovechar al máximo las capacidades particulares o especiales de los habitantes y su cultura. 

Pero en el caso de mundos civilizados y con un nivel de industrialización estándar es posible que se recluten regimientos de diverso tipo, que funcionando combinados dan resultados sorprendentes sobre el campo de batalla.

Los Regimientos de Dragones de Sertoria están catalogados como "regimiento mecanizado" según el Munitorum y el Astra Militarum. Aun así, la filosofía y orgánica que hay detrás de estas unidades va mas allá de ser falanges de asalto blindadas de infantería.

Patrulla de combate de la 2ª Compañía del 36º Regimiento de Dragones Sertorianos.



HISTORIA

Como todas las unidades militares de Sertoria los dragones fueron creados después de su liberación durante la Cruzada de Orpheus. Encargada dicha tarea a oficiales de Armagedon y Tallarn, consiguieron aunar las tácticas de asalto blindado de la Legiones de Acero de Armagedon, y la independencia, fluidez y rapidez de los Regimientos de Incursores Blindados de Tallarn.

Como resultado obtuvieron unas unidades de combate donde tropas mecanizadas se combinaban y trabajaban estrechamente con blindados de apoyo, artillería y unidades de reconocimiento.

En las maniobras y ejercicios tácticos en las que participaron las primeras unidades sertorianas, los elementos de los Dragones sorprendieron a todos con su rapidez y eficacia en los ataques, así como su independencia en las operaciones manteniéndose dentro del cuadro táctico del mando.



ORGANIZACIÓN
 
Las unidades de Dragones de Sertoria no son un elemento monolítico de infantería embarcada en transportes blindados, si no que combinan unidades y armas diferentes que maximizan sus capacidades.

La orgánica básica de un regimiento de Dragones Sertorianos se compone del Mando de la unidad, una Compañía de Mando y Apoyo, y de entre cuatro y ocho Compañías de Dragones.

Organigrama de un Regimiento de Dragones con cuatro Compañías de Linea.




Al mando del regimiento se encuentra un Coronel, oficial superior jefe del regimiento. Cuenta con dos Tenientes Coroneles (rango similar a Mayor), uno es el segundo al mando del regimiento, y el otro actúa como jefe de unidades tácticas circunstanciales de mayor entidad a una compañía. El Coronel cuenta también con una escuadra de veteranos soldados bajo el mando de una Sargento que hacen las veces de escoltas.

Dependientes del mando regimental se encuentran los sacerdotes del Oficio Ministorum, que suelen ser entre seis y nueve misioneros y sacerdotes; y el comisariado del Oficio Prefectus, compuesto habitualmente por un Comisario Mayor, entre tres y cinco Comisarios y varios cadetes del comisariado.

Plantilla estándar del Mando y la Compañía de Mando y Apoyo de un Regimiento de Dragones Sertorianos.



La Compañía de Mando y Apoyo cuenta con una serie de Secciones (equivalente a Pelotones) que cumplen una serie de cometidos específicos para el apoyo y desarrollo de las operaciones del regimiento.

Cuenta con un Estado Mayor Regimental compuesto por cinco capitanes encargados de analizar los datos del campo de batalla y elaborar planes tácticos, así como de coordinar las labores logísticas de personal y material. Cuenta esta sección con cinco vehículos de mando Salamander y cinco sargentos con veinticinco soldados para el apoyo y protección del Estado Mayor.

Salamander de mando del 12º Regimiento de Dragones con camuflaje de desierto
de cenizas, Guerra Orpheana.



La Sección de Trasmisiones esta al mando de un capitán y cuenta con un astropata para comunicaciones criticas. Cuenta con cuatro vehículos Trojan en versión de transmisiones y radar atendidos por cuatro sargentos y dieciséis soldados.

Para la protección del puesto de mando y las escoltas de los convoyes logísticos la Compañía de Mando y Apoyo cuenta con una Sección de Protección bajo el mando de un teniente y compuesta por cinco sargentos y cincuenta y ocho soldados con cinco vehículos Chimera de combate.

El hospital de campaña de regimiento corre a cuenta de la Sección de Sanidad con dos oficiales médicos jefes, seis oficiales médicos auxiliares y veinticuatro sanitarios y camilleros. Cuenta con seis vehículos blindados Trojan versión sanitaria así como varios vehículos ligeros de ruedas. 

Trojan sanitario del 28º de Dragones durante la Revuelta Genestealer
de Medula.



Para el mantenimiento y la recuperación de los vehículos blindados en batalla el regimiento cuenta con la Sección de Mecánica y Mantenimiento, compuesta por cuatro Visioingenieros del Adeptus Mechanicus adjuntos al regimiento, cuatro sargentos mecánicos y ocho soldados operarios. Esta sección esta equipada con cuatro Tanques de Recuperación Atlas y cuatro Trojans en versión de recuperación.

Atlas del 8º Regimiento de Dragones en la campaña de pacificación de Kuba.

Trojan de recuperación del 21º Regimiento durante la 3º Guerra de Armaggedon.



Para la defensa antiaérea inmediata el regimiento cuenta con la Sección Antiaérea compuesta por cuatro vehículos Hydra bajo el mando de un teniente y operados por cuatro sargentos y ocho guardias imperiales.

Hydra del 55º Regimiento de Dragones durante la batalla de Nelingrado II.



La secciones de Sanidad, Mecánica y Antiaérea pueden aumentar el numero de sus efectivos y materiales en virtud de la cantidad de Compañías de Dragones con las que cuente el regimiento, para así dar un apoyo efectivo.



Orgánica de una Compañía de Dragones estándar.



Al mando de cada Compañía de Dragones se encuentra un Capitán acompañado de una escuadra de mando que actúa como auxiliar y escolta del mismo. Cuenta con un trasporte blindado tipo Chimera, aunque muchos Capitanes prefieren la movilidad y velocidad de un Taurox para moverse rápidamente por el campo de batalla.

Bajo mando directo del Capitán se encuentra la Sección de Veteranos o Granaderos. Suele estar compuesta por dos escuadras formadas por los soldados mas veteranos de la compañía, armados con las mejores armas y bajo el mando directo de un Sargento Veterano, conocido en los regimiento sertorianos como Sargento Primero. Habitualmente estas escuadras son agregadas a las Secciones de Dragones para apoyarlas, aunque también pueden formar su propia unidad independiente para llevar a cabo misiones mas criticas.

Sección de Granaderos de una Compañía de Dragones.




La fuerza de ataque y maniobra de la Compañía la componen dos Secciones de Dragones. Cada una de estas secciones esta bajo el mando de un Teniente acompañado de una escuadra de mando compuesta por los soldados mas veteranos de la Sección. Al igual que en el caso de Capitán, es habitual encontrar Taurox como vehículo de mando de las Secciones de Dragones. Cada Sección esta compuesta por tres escuadras de Dragones, con un Sargento al mando de cada una y dotadas de una Chimera como transporte blindado.

La Sección Acorazada es el apoyo blindado de la Compañía. Esta compuesta por tres vehículos Leman Russ bajo el mando de un Teniente. Estos vehículos pueden ser de distintas configuraciones, dependiendo de la misión o los gustos del mando. La mas habitual es que el vehículo de mando de sección sea de un modelo particular, mientras con los dos restantes sean modelos gemelos.

Leman Russ de la 4ª Compañía del 42º de Dragones Sertorianos. Es tradición que las
tripulaciones pinten el nombre o mote del vehículo y mensajes en el blindaje.





La exploración y la obtención de información por parte de la Compañía de Dragones corre a cuenta de la Sección de Reconocimiento. Bajo el mando de un Teniente esta compuesta por tres vehículos Hellhouds o Salamander de reconocimiento. El carácter de los componentes de esta sección es muy independiente dado la naturaleza de su trabajo como batidores de la Compañía y los vehículos con los que trabajan. Algunos oficiales nuevos que han intentado cambiar o disciplinar a los miembros de una Sección de Reconocimiento han sufrido pequeños accidentes que les han hecho desistir de sus propósitos, y finalmente se han adaptado al carácter de sus miembros.

Hellhound de la 2ª Compañía del 36º de Dragones en acción.



Finalmente, cada Compañía de Dragones cuenta con una Sección de Apoyo de Fuego. Equipada con Basilisk o Wyverns, otorgan una independencia total sobre el apoyo de fuego a cada Capitán para poder enfrentarse por si mismo a casi cualquier amenaza que pueda encontrarse en el campo de batalla.

Basilisk de la 3ª Compañía de Dragones del 78º Regimiento en la defensa de Damrid.

Mortero cuádruple Wyvern del 7º Regimiento de Dragones en acción.




DOCTRINA Y 
FILOSOFÍA

La forma de empleo de las unidades de Dragones Sertorianos difiere un poco de la doctrina habitual de las unidades mecanizadas del Astra Militarum, siendo fiel reflejo y la síntesis de las filosas de Armagedon y Tallarn.

En solitario estas unidades actúan con gran independencia, lanzándose a través de las brechas abiertas en el frente a toda velocidad para tomar posiciones clave del enemigo o reforzar a unidades cercadas. También suelen actuar como unidades de flanqueo del avance principal del ejercito imperial, protegiendo los flancos y manteniendo el ritmo de avance.

En combinación con unidades acorazadas puras, los dragones actúan como unidades de apoyo de infantería, sumando sus vehículos acorazados a la reserva de la unidad blindada a la que apoyan. 

Trabajando junto a unidades de infantería los Dragones actúan como reserva móvil de la linea defensiva, o como apoyo blindado cercano para el avance y limpieza del territorio enemigo.

Esta forma de actuar tan flexible e independiente hace que los miembros de los regimientos de Dragones sean resolutos y posean gran adaptabilidad, ademas de cierta independencia doctrinal que suele chocar con los monolíticos preceptos de muchos estados mayores del Astra Militarum, lo cual provoca opiniones enfrentadas entre los altos oficiales con respecto a estas unidades. 

Escuadra de Dragones del Sargento Ruiz, 2ª Compañía del 36º de Dragones Sertorianos